jueves, 30 de abril de 2009
Cuando el perdón nos libera del pasado y nos abre puertas al hoy
La reunión fue breve, sin protocolos pero cargada de sentimientos y tuvo lugar en la Cárcel de Villahermosa, en el patrio cuatro. Fue un mediodía caluroso en Cali, Colombia.
¿De qué hablaron? Solo la mujer, de unos sesenta años, y el joven de veinte años lo saben. Lo que sí quedo claro es que, de esta manera inusual, aquella madre testimonió que le perdonaba el haber dado muerte a su hijo, de apenas 17 años, en una riña callejera entre pandillas, al oriente de la ciudad.
El perdón nos libera
Si Dios perdona, nosotros no tenemos excusa para no hacerlo. No hay pecado, por grave que parezca, que el Señor en su infinita misericordia no perdone. El profeta Isaías, al referirse a esta disposición perdonadora del Creador, escribió: “Vengan, pongamos las cosas en claro—dice el Señor--¿Son sus pecados como escarlata?¡Quedarán blancos como la nieve!¿Son rojos como la púrpura?¿Quedarán como la lana!. ¿Están ustedes dispuestos a obedecer?¡Comerán lo mejor de la tierra!” (Isaías 1:18, 19. Nueva Versión Popular).
No hay pecado tan grave que Dios no perdone
Dos casos graves, que Dios perdonó, evidencian hasta dónde puede alcanzar su misericordia. El primero de ellos, es el de una mujer sorprendida en adulterio a la que Jesús le ofreció una nueva oportunidad (Juan 8:1-11). El segundo, es el de un delincuente que estaba crucificado junto a él, quien a última hora se arrepintió y recibió no solo el perdón, sino la promesa de la vida eterna (Lucas 23:36-43).
Somos llamados a perdonar... para recibir perdón...
Un requisito ineludible para recibir el perdón de Dios, es perdonar. Si guardamos resentimiento hacia alguien, no gozaremos de la paz que trae el perdón. Así lo dejó planteado el Señor Jesús cuando en su magistral Sermón del Monte dijo: “Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas” (Mateo 6:14, 15).
El rencor, un obstáculo para crecer en la vida espiritual
Si el perdón no tiene cabida en nuestro corazón, difícilmente podremos avanzar en el plano espiritual. Guardar rencor se convierte en un obstáculo que no permite avanzar. De ahí que haya sinnúmero de cristianos que permanecen estancados. No prosperan.
Ahora, la decisión de perdonar es personal. Nadie puede obligarle a hacerlo, porque pasada la emoción, usted sentirá que lo engañaron al inducirle a perdonar, o que no hay razón para perdonar a alguien, y anidará de nuevo esa emoción negativa.
¿Y si se me dificulta perdonar?
Si considera difícil perdonar, no luche en sus fuerzas. Pídale a Dios que le ayude. Sólo El y nadie más que El puede darle la fortaleza para hacerlo. Yo le invito para que en oración le pida ese poder. Repita conmigo, frente a su computador: “Amado Señor Jesucristo, por años he guardado rencor. Y se que debo perdonar, pero no creo tener la fuerza necesaria. Te pido que me ayudes”Amén.
Estoy convencido que hoy dio un paso que transformará su existencia. Ahora, si es usted quien guarda ese sentimiento de culpa, le invito finalmente para que reflexione en que no tiene sentido que si Dios ya le perdonó, usted guarde esa actitud. Si ya El olvidó lo que usted hizo, no tiene porqué estar trayendo al presente cosas que ya murieron en el pasado.
Ps. Fernando Alexis Jiménez
martes, 28 de abril de 2009
Prosigo a la Meta
Horas más tarde, en la diminuta salita de su apartamento, rodeado por sus dos pequeños hijos y la esposa que cada día lo espera con la misma expectación y ansiedad que si lo viera llegar después de una guerra, repasaron las gráficas. Si bien es cierto las lenguas de fuego envolvían la edificación, las degradaciones de amarillo, rojo, azul y gris, daban un matiz diferente a lo que decenas de personas consideraban era una tragedia. Detrás del incendio, había arte.
En dos años logró coleccionar un centenar de imágenes de siniestros que hoy expone en Méjico, y que han convertido a este héroe anónimo, en un caso singular del artista que combina su profesión de bombero con la afición por la fotografía.
Cuando Nicolás vuelve atrás las páginas del álbum, sólo aprecia fotos de instantes que fueron angustiosos, que quizá cobraron vidas humanas y despertaron incertidumbre, pero que hoy forman parte del archivo del pasado, del ayer que jamás volverá.
Un error enorme en nuestra existencia es proseguir atormentándonos con lo que pasó antaño. Todo eso quedó en ese limbo indeterminado que constituyen los hechos que nunca se repetirán. Cada segundo es nuevo. De ahí que sólo el presente cuenta. El dolor por el pasado sólo atormenta a quienes quieren vivir en el pasado.
A esta sana decisión de crecer diariamente se refirió el apóstol Pablo cuando escribió: “... una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”(Filipenses 3:13, 14).
Este batallador incansable, a quien se considera un ganador de tiempo completo, tenía claro que sólo podemos crecer en la medida que vivamos el presente y nos preparemos para el mañana. Igual como cristianos. Sólo llegaremos al final de nuestra existencia con Jesucristo, si ponemos la mirada en El y no dimensionamos las circunstancias adversas que podamos enfrentar hoy...
lunes, 27 de abril de 2009
El mejor PAPÁ
Salmos 2: 7, 8 “Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;Yo te engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra”.
Los hijos de famosos se creen muy importantes, pero jamás un hijo puede ser tan importante mientras no sea hijo del Rey de reyes y Señor de señores.
¿Te has dado cuenta de lo que significa ser hijo de Dios?, seguramente sabes muy bien que lo eres, pero no estas actuando como tal.
Un hijo tiene la confianza plena en su padre, yo veo a mi hijo Uziel y cuando lo tengo en mis brazos el puede saltar, moverse o estirarse porque sabe que mientras este en mis brazos no lo soltare, pero no hace lo mismo cuando esta sentado el solo, mucho menos cuando esta parado sosteniéndose de algo, pues tiene temor de soltarse y caer, no se porque sucede esto, pero es tan lindo ver como el esta seguro mientras yo este con el, pero no es lo mismo cuando el esta solo.
Así mismo deberíamos ser nosotros, amado hermano, ¡Tenemos un Poderoso Padre!, alguien que no nos quiere soltar, alguien que quiere tenernos entre sus brazos siempre. Si por el camino te golpeas es porque te has soltado de El, es porque no has permitido que te lleve entre sus brazos, sino más bien has querido hacer tu voluntad y no la de El.
Un hijo conoce muy bien a su Padre, y su Padre lo conoce muy bien a el, muchos decimos ser hijos de Dios, pero no conocemos muy bien a nuestro Padre, y es porque no edificamos un habito diario de lectura de su Palabra, amado hermano, ¿Cómo conoceremos a nuestro Padre si no intimamos con El?, para conocer a Dios además de leer su Palabra tenemos que pasar por situaciones difíciles, pues ¿De que otra forma conoceríamos al Dios Sanador?, ¿Cómo conoceríamos al Dios proveedor?, ¿Cómo conoceríamos al Dios de Paz?, ó ¿Al Dios de Milagros?, ¿Al Dios de justicia?, ó ¿Al Dios Soberano?, amado, tenemos que pasar por muchas cosas para poder conocerlo a perfección, así que no te quejes cuando estés pasando situaciones difíciles, pues dichas situaciones solo será una oportunidad mas para seguir conociendo al Dios que te ama con amor eterno y quien tiene TODO bajo control.
| Que lindas palabras las que leemos en el Salmo que leímos al principio: “Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy”. Esto es un símbolo de posesión:”Mi hijo eres tú”. Dios sabe muy bien que eres su hijo, pero quiere que actúes delante de el como tal. |
“Pídeme, y te daré por herencia las naciones”, definitivamente un Padre anhela dar lo mejor a su hijo, pero para que esto ocurra el hijo debe tener la suficiente confianza como para pedirle. ¿Por qué muchas veces no recibimos?, simple, porque NO PEDIMOS, la Biblia dice: “El que pide, recibe”, Dios quiere darte muchas cosas, pero es necesario Pedir y esto tiene que ver con oración y la oración con mantener un hábito diario de búsqueda de la presencia de Dios. ¿Cómo recibirás, sino oras?, es necesario orar, no que vayas a pasar todo el día orando, aunque si lo puedes hacer Gloria a Dios, pero sino, aprovecha tu poco tiempo delante de Dios y que lejos de ser grandes cantidades de tiempo desaprovechados, que sea calidad de tiempo aprovechado delante de El.
Dios quiere que nos demos cuenta de que no somos cualquier cosa, que no somos del montón, sino que somos hijos suyos y por lo tanto tenemos los mayores derechos sobre la faz de la tierra. Derecho de ser felices, derecho de tener provisión, derecho de tener salud, derecho de respaldo de Dios, y toda clase de derechos que un hijo de un Rey de reyes y Señor de señores pueda tener.
Pero ¿Qué se necesita para obtener todos estos derechos?, simplemente actuar como hijos de Dios y tener claro lo que esto significa.
Dios quiere bendecirte en gran manera, pues eres su hijo, es hora de darnos cuenta de lo que esto significa y comenzar a actuar como tales, un hijo que agrada a su Padre, tendrá más beneficios que el que lo desagrade.
Dios es tu Padre, búscalo, agrádalo y pídele, pues El te dará.
Compartido por Maxi Chejolán
Autor: Enrique Monterroza
Escrito para:devocionaldiario.com
domingo, 26 de abril de 2009
Perseverar...?
En la pequeña escuelita rural había una vieja estufa de carbón muy anticuada. Un chiquito tenía asignada la tarea de llegar al colegio temprano todos los días para encender el fuego y calentar el aula antes de que llegaran su maestra y sus compañeros.
Una mañana, llegaron y encontraron la escuela envuelta en llamas. Sacaron al niño inconsciente más muerto que vivo del edificio. Tenía quemaduras graves en la mitad inferior de su cuerpo y lo llevaron urgente al hospital del condado.
En su cama, el niño horriblemente quemado y semi inconsciente, oía al médico que hablaba con su madre. Le decía que seguramente su hijo moriría que era lo mejor que podía pasar, en realidad -, pues el fuego había destruido la parte inferior de su cuerpo.
Pero el valiente niño no quería morir. Decidió que sobreviviría.
De alguna manera, para gran sorpresa del médico, sobrevivió.
Una vez superado el peligro de muerte, volvió a oír a su madre y al médico hablando despacito. Dado que el fuego había dañado en gran manera las extremidades inferiores de su cuerpo, le decía el médico a la madre, habría sido mucho mejor que muriera, ya que estaba condenado a ser inválido toda la vida, sin la posibilidad de usar sus piernas.
Una vez más el valiente niño tomó una decisión. No sería un inválido.
Caminaría. Pero desgraciadamente, de la cintura para abajo, no tenía capacidad motriz. Sus delgadas piernas colgaban sin vida.
Finalmente, le dieron de alta.
Todos los días, su madre le masajeaba las piernas, pero no había sensación, ni control, nada.
No obstante, su determinación de caminar era más fuerte que nunca.
Cuando no estaba en la cama, estaba confinado una silla de ruedas.
Una mañana soleada, la madre lo llevó al patio para que tomara aire fresco.
Ese día en lugar de quedarse sentado, se tiró de la silla. Se impulsó sobre el césped arrastrando las piernas.
Llegó hasta el cerco de postes blancos que rodeaba el jardín de su casa. Con gran esfuerzo, se subió al cerco. Allí, poste por poste, empezó a avanzar por el cerco, decidido a caminar.
Empezó a hacer lo mismo todos los días hasta que hizo una pequeña huella junto al cerco. Nada quería más que darle vida a esas dos piernas.
Por fin, gracias a las oraciones fervientes de su madre y sus masajes diarios, su persistencia férrea y su resuelta determinación, desarrolló la capacidad, primero de pararse, luego caminar tambaleándose y finalmente caminar solo y después correr.
Empezó a ir caminando al colegio, después corriendo, por el simple placer de correr. Más adelante, en la universidad, formó parte del equipo de carrera sobre pista.
Y aun después, en el Madison Square Garden, este joven que no tenía esperanzas de sobrevivir, que nunca caminaría, que nunca tendría la posibilidad de correr, este joven determinado, Glenn Cunningham, llegó a ser el atleta estadounidense que ¡corrió el kilómetro más veloz el mundo!
Moraleja:
Haz lo que puedas y Dios hará lo que no puedas.
Cuestión de Elección
Pepe era el tipo de persona que te encantaría ser. Siempre estaba de buen humor y siempre tenía algo positivo que decir. Cuando alguien le preguntaba cómo le iba, el respondía: “Mejor, imposible”
Había cambiado de trabajo y varios de sus colaboradores le habían seguido en todos sus cambios. La razón de que le siguieran era su actitud: era un motivador natural. Si un empleado tenía un mal día, Pepe estaba ahí para decirle al empleado cómo ver el lado positivo de la situación.
Un día fui a buscar a Pepe y le pregunté:
No lo entiendo…. no es posible ser una persona positiva todo el tiempo. ¿Cómo lo haces?…
Pepe respondió:Cada mañana me despierto y me digo a mi mismo: “Pepe, tienes dos opciones hoy: puedes escoger estar de buen o de mal humor”. Escojo estar de buen humor. Cada vez que sucede algo malo, puedo escoger entre ser una víctima o aprender de ello. Escojo aprender de ello”. Cada vez que alguien viene a mí para quejarse, puedo aceptar su queja o puedo señalarle el lado positivo de la vida. Escojo señalarle el lado positivo de la vida.
- Si, claro, pero no es tan fácil, protesté.
- Sí, lo es, dijo Pepe. Todo en la vida es acerca de elecciones. Cuando quitas todo lo demás, cada situación es una elección. Tú eliges cómo reaccionas ante cada situación, tú eliges cómo la gente afectará tu estado de ánimo, tú eliges estar de buen o de mal humor. En resumen: TU ELIGES COMO VIVIR LA VIDA.
Reflexioné en lo que Pepe me dijo…Por cuestiones de residencia, perdimos contacto, pero con frecuencia pensaba en Pepe cuando tenía que hacer una elección en la vida en vez de reaccionar contra ella.
Varios años más tarde, me enteré que Pepe hizo algo que nunca debe hacerse en un negocio, dejó la puerta de atrás abierta y una mañana fue asaltado por tres ladrones armados. Mientras trataba de abrir la caja fuerte, su mano, temblando por el nerviosismo, resbaló de la combinación. Los asaltantes sintieron pánico y le dispararon.
Pepe fue encontrado relativamente pronto y llevado de emergencia a una clínica. Después de ocho horas de cirugía y semanas de terapia intensiva, Pepe fue dado de alta, aún con fragmentos de bala en su cuerpo.
Me encontré con Pepe seis meses después del accidente y cuando le pregunté cómo estaba, me respondió:
“Mejor, imposible”.
Le pregunté qué pasó por su mente en el momento del asalto. Contestó:
- “Cuando estaba tirado en el piso, recordé que tenía dos opciones: podía elegir vivir o podía elegir morir. Elegí vivir”.
- “¿No sentiste miedo?“ le pregunté.
Pepe continuó: “Los médicos fueron geniales. No dejaban de decirme que iba a estar bien. Pero cuando me llevaron al quirófano y vi las expresiones en las caras de los médicos y enfermeras, realmente me asusté.Podía leer en sus ojos: “Es hombre muerto.” Supe entonces que debía tomar una decisión”.
- “¿Qué hiciste?” pregunté.
Pepe me dijo: “Bueno, uno de los médicos me preguntó si era alérgico a algo, y respirando profundo grité: - “Sí, a las balas” - Mientras reían, les dije: “estoy escogiendo vivir, opérenme como si estuviera vivo, no muerto”.
Pepe vivió por la maestría de los médicos, pero sobre todo POR SU ASOMBROSA ACTITUD.
Aprendió que CADA DÍA TENEMOS LA ELECCIÓN de vivir plenamente. La ACTITUD, finalmente, lo es todo.
Al final la decisión de
Cómo eres
Cómo te ves
Cómo te sientes
Cómo vives
¡ES TUYA!
jueves, 23 de abril de 2009
miércoles, 22 de abril de 2009
No Te Des Por Vencido!!
Sin embargo, su desánimo lo estimuló a tomar acción y motivó su determinación. Decidió que al final de cada práctica por el resto de la temporada, tiraría cien tiros libres extras al canasto. ¡Y lo logró!
El momento llegó cuando Rumeal se puso en la línea de penalidad en otro juego, de nuevo con la oportunidad de hacer tiros libres al canasto. ¡En esta ocasión, solo quedaban tres segundos de tiempo, y el juego era de los finales de la NCAA! ¡Como un chasquido salió el primer lanzamiento! Y como un chasquido el segundo. Esos dos puntos dieron a Michigan la victoria y el Campeonato Colegial Nacional de la temporada.
¿Has fracasado en algo? No te des por vencido. En vez de ello, intensifica tu esfuerzo. ¡El éxito es posible!
Proverbios 10:4
Pobre es el que trabaja con mano negligente, mas la mano de los diligentes enriquece.
martes, 21 de abril de 2009
Fuerte y Claro
Pero en eso lo escuchó un asno que estaba por ahí cerca, y moviendo sus orejas le dijo: "Magnífica idea ha brotado de tu corazón, pero ¿por qué has escondido todo tu botín en tu cueva? Llévalo a tu comunidad y repártelo también, como lo has decretado".
El lobo, descubierto y confundido, derogó su ley.
Si alguna vez llegas a tener poder de legislar, sé el primero en cumplir tus propias leyes.
No cabe duda de que no podemos efectuar cambios o mostrar un camino a los demás a menos que nosotros mismos estemos dispuestos a dar ejemplo de cómo hacerlo. Una vez más resuena en nuestros oídos aquella famosa frase que reza: "tus acciones hablan tan alto que no permiten escuchar lo que dices". Si bien es cierto en nuestra cultura occidental nos hemos acostumbrado a ver a políticos, empresarios y aún religiosos que nos plantean leyes, proyectos e iniciativas que son plausibles, sus vidas contradicen de plano lo que dicen. Pero no tenemos por qué resignarnos a que ese sea el nivel de vida nuestro ni de nuestra comunidad. Atrevámonos a hacer la diferencia. Y Dios está más que dispuesto a ayudarnos a revolucionar nuestra generación para Cristo. Adelante y que el Señor les bendiga.
Salmos 1:1-2
1 Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en la senda de los pecadores ni cultiva la amistad de los blasfemos,
2 sino que en la *ley del Señor se deleita, y día y noche medita en ella.
lunes, 20 de abril de 2009
¿Qué es Zion?
Por eso estamos dispuestos a dar vuelta las cosas, a sacudir todo, a mover las montañas que el Viejo diga que hay que mover para – empezando por nosotros – demostrar que sí se puede vivir de una forma diferente. Que parar el hambre, las guerras, las enfermedades, los desastres naturales y demás cosas que acechan a la humanidad depende de nosotros. Dejemos de hablar y pongamos manos a la obra, dejemos de lado las formalidades inútiles y separémonos del evangelio sólo de palabra: prediquemos con nuestras vidas. Seamos el nuevo pueblo de Dios, ZION, porque Dios sigue siendo el mismo, y tiene una promesa para uds. Aquella promesa que hizo más de 2 mil años atrás a su pueblo, es nuestra. “Haré con ellos una alianza para asegurarles una vida tranquila. Será una alianza eterna. Haré que aumenten en número, y para siempre pondré mi santo templo en medio de ellos. Viviré entre ellos, y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo” (Ezequiel 37.26-27)
Demos vuelta las formalidades, rompamos las estructuras porque lo importante es el contenido, la meta es sentir, y no sólo saber, que Papá camina a nuestro lado, que a veces las cosas se pueden tornar complicadas, pero que todo tiene un por qué en su perfecto plan.
Se viene un cambio, algo grande viene. Se trata de una generación que demuestre que ser cristiano es SER DE CRISTO, y no sólo hablar de Él. Seamos ese cambio, seamos eso grande que se viene. Hagamos ruido, hagamos que tiemblen las calles y que se sienta fuerte que Papá sí existe, y que es grosso lo que tiene para todos nosotros.
¿Querés saber más? En Isaías del 40 al 66 se explica con más detalle la historia del pueblo de Sión, su rebelión y la promesa que el Señor les hizo. Nos hizo.
Ahora dice el Señor a su pueblo: Ya no recuerdes el ayer, no pienses más en cosas del pasado. Yo voy a hacer algo nuevo, y verás que ahora mismo va a aparecer. Voy a abrir un camino en el desierto, y ríos en la tierra estéril. Me honrarán los animales salvajes, los chacales y los avestruces, porque hago brotar aguas en el desierto, ríos en la tierra estéril, para dar de beber a mi pueblo elegido. El pueblo que he formado para que proclame mi alabanza. (Isaías 43.18-21)
"Ustedes no me escogieron a mi, sino que yo los he escogido a ustedes y les he encargado que vayan y den mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre les dará todo lo que pidan en mi nombre" (San Juan 15.16)

